Menu

La Red inalámbrica del Futuro LiFi

La Red inalámbrica del Futuro LiFi,  la luz pretende sustituir la tecnología WiFi como medio para conectarnos
a Internet. El nombre de esta innovadora tecnología es LiFi, y promete globalizar el acceso a la red con sólo encender una bombilla.

Acceder a Internet de alta velocidad podría ser tan fácil como encender una bombilla. Esta idea, aunque parezca una
simple metáfora, no lo es. En el Consumer Electronics Show (CES) del año 2012, el físico Harald Haas, de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido), durante una conferencia sobre comunicación con luz visible mostraba cómo un par de teléfonos
inteligentes o smartphones eran capaces de intercambiar datos variando la intensidad de la luz de sus pantallas, eso sí con
una separación máxima de diez metros.

En ese preciso momento nacía a ojos del mundo, la tecnología conocida como LiFi. Pero ¿qué es? y ¿para qué sirve? Estas siglas
hacen referencia al término Light Fidelity o Fidelidad de la luz, que engloba a los sistemas de comunicaciones inalámbricos rápidos y de bajo coste mediante la luz visible. Este sistema funciona igual que el WiFi, pero con una salvedad: que utiliza
como vehículo la luz para transmitir los datos y que estos son recibidos por un router óptico.

El año de su concepción podría fecharse en 2010, ya que fue cuando Haas fundó el proyecto D-Light. Y el de su despegue comercial en octubre de 2011 cuando un conjunto de compañías y grupos industriales formaron el Consorcio LiFi para
promover sistemas ópticos inalámbricos de alta velocidad y superar las limitaciones del espectro radioeléctrico.
Su principal objetivo: explotar una parte distinta del espectro electromagnético.
Pero, como toda moneda, la tecnología LiFi también tiene una doble cara amable.

Cómo funciona

Para encontrar el origen de esta tecnología tenemos que remontarnos a 1880 cuando Alexander Graham Bell dio el primer paso en la transmisión de información por medio de la luz con el fotófono, el primer dispositivo que permitía
transmitir sonido a través de una emisión de luz. Pero la deficiente calidad de comunicación hizo que el desarrollo de este tipo de tecnología quedara en el olvido hasta hoy. Ahora investigadores como Haas han decidido volver a desempolvar aquella vieja línea de estudio, porque están convencidos de que podría esconder la clave para solventar las necesidades requeridas por Internet y
lograr que un mayor número de dispositivos sean capaces de cambiar información a gran velocidad y sin necesidad
de cables. Y es que la tecnología LiFi, aunque sea a corta distancia entre los dispositivos, puede alcanzar velocidades mucho más
altas que la tecnología WiFi actual.

Para entender el funcionamiento de esta LiFi lo primero de todo es tener claro que la comunicación de datos se efectúa a través de impulsos de luz visible, es decir, la información se transmite utilizando como medio de transporte la luz, en concreto una bombilla LED. Sin embargo, no sirve cualquier bombilla, ya que esta debe poseer un chip emisor que la convierta en un router luminoso que sea capaz de emitir las ondas LiFi, que puedan ser captadas por los receptores luminosos, como pueden ser
los móviles, las cámaras, los televisores, los ordenadores o incluso otros electrodomésticos inteligentes que también
dispongan de receptores adecuados. Aunque pueda parecer un proceso complicado, no lo es tanto.

Hay un requisito imprescindible: que la bombilla esté encendida. Esto, según Harald Hass, llevaría a resolver el problema
global de la disminución de la capacidad inalámbrica, al desarrollar y distribuir este tipo de tecnología para redes
de comunicación seguras, fiables y de alta velocidad que integren perfectamente los datos y las infraestructuras de servicios públicos de alumbrado y que reduzcan significativamente el consumo de energía.

Ventajas y desventajas
Aunque este es sólo el primer paso, la tecnología LiFi promete ser la red inalámbrica del futuro (cercano), que poco
a poco acabará por sustituir el conocido sistema WiFi. No en vano, la nueva tecnología inalámbrica posee numerosas virtudes que la presentan como una muy posible alternativa al actual sistema de comunicación.

La primera de ellas es que no satura la parte del espectro usado hoy en día por otros sistemas como WiFi, ya que emplea la luz de los LED. Esto permite un mayor control sobre a quién están llegando los datos que se están transmitiendo en cada
momento y articula redes de corto alcance más seguras.  Pero no nos equivoquemos, porque LiFi no es una tecnología
“casera”, puesto que puede usarse también para enviar grandes volúmenes de datos entre equipos o a dispositivos
multimedia. Es decir, existe la posibilidad de mandar un vídeo del móvil a un televisor de forma rápida o copiarlo a
un disco duro de red con sólo apuntar el teléfono a la tele o al disco duro durante unos segundos. Y es que LiFi puede
ofrecer velocidades de 500 mbps (megabits por segundo), lo que se traduce en una velocidad 5 veces más rápida
que la fibra óptica empleada por WiFi. Además, es hasta 10 veces más barata que esta última. El secreto de su bajo
coste reside en el hecho de que cualquier bombilla puede convertirse en un hotspot o router luminoso de forma barata y sencilla, ya que basta con ponerle un simple emisor LiFi que no requiere frecuencias radioeléctricas como el WiFi.

foco

Un foco, modificado con un chip emisor que lo convierte en un router luminoso, es capaz de emitir las ondas LiFi

 

Esta característica es una de las más atractivas de esta nueva tecnología, debido a que no provoca interferencias con otros sistemas, por lo que puede ser usado en áreas hasta ahora restringidas, como el interior de un avión.

Pero, como ya apuntábamos, la tecnología LiFi también posee un sinfín de desventajas: no funciona bajo la luz solar directa, no atraviesa tabiques o paredes, no puede usarse con la luz apagada lo que puede dar a un aumento en tu tarifa de luz y sólo funciona con aquellos dispositivos que tengan un receptor para tal tecnología, en definitiva que cuenten con un receptor capaz de descodificar la señal luminosa.

El futuro de LiFi
Para compensar estas desventajas su creador, Harald Haas, señala que se crearán un gran número de aplicaciones que
permitirán conectar todos los dispositivos que dispongan de una luz LED a la web. No en vano, pese a que la tecnología
LiFi puede aplicarse a cualquier dispositivo de comunicaciones fijo o móvil, el teléfono inteligente se descubre como su gran
abanderado. Este sería el vehículo clave para que pueda desarrollar su potencial tanto dentro como fuera del hogar.

Dentro porque permite redes sencillas, potentes y baratas que pueden llegar a cualquier habitación por medio de una
bombilla y que pueden utilizarse con cualquier dispositivo, incluidos los smartphones.

Y fuera porque la tecnología LiFi se descubre como una estupenda opción para desplegar sistemas de información que podrían instalarse en lugares de gran afluencia de público, como bibliotecas, museos, estadios deportivos, centros comerciales… Incluso
también podría usarse en los elementos de mobiliario urbano, como farolas o marquesinas.

Pero para que todo esto sea posible es necesario que los teléfonos móviles estén adaptados para recibir este tipo de señal y que, por ello, cuenten con sistemas de recepción de esta luz LED, que deberá ser instalados en la parte frontal de los terminales.

Con este propósito en 2012 nació PureLiFi, una spin-off de la Universidad de Edimburgo, que el pasado mes de enero lazó Li-1st el primer dispositivo que integra la tecnología LiFi. Este puede transmitir datos a 10 Gbps y cubrir un alcance hasta de
tres metros, pero su punto fuerte es la seguridad de su señal. Sus rayos no pueden viajar a través de las paredes, lo que elimina el riesgo de que alguien fuera de ese espacio pueda interceptar los datos transmitidos.
Pero para acelerar este proceso de cambio de WiFi a LiFi, PureLiFi se ha centrado en la búsqueda de apoyo en otros fabricantes para formar un ambiente propicio en el que pueda crecer el uso de esta tecnología basada en la luz. Empresas como Oledcom
y SunPartner Technologies no quieren dejar pasar esta oportunidad y han sido las primeras en tenderle la mano.

Los primeros pasos
La compañía Oledcomm aprovechó el CES de 2014 para presentar un smartphone que era capaz de recibir instrucciones
de las lámparas de su alrededor. Esto era posible gracias a que se le había hecho una pequeña modificación en la cámara frontal, que había sido reemplazada por un sensor de luz que podía captar los datos que eran enviados mediante tecnología LiFi. “El
único requisito es colocar un modulador de amplitud para que la luz emitida pueda ser convertida por un sensor en
corriente eléctrica”, explicaron representantes de la compañía.

lampara
Por su parte SunPartner Technologies y 3M han intentado dar una solución a los problemas de carga de los móviles utilizando la tecnología LiFi creando Wysips, una capa fina de cristal que puede ser añadido en los móviles y que
los convierte en paneles solares, de manera que pueden cargarse con luz natural y artificial.

Wysips también es capaz de transmitir datos a través de las ondas de luz. Barata, rápida y relativamente sencilla. La tecnología LiFi se presenta de la mejor de las alternativas para el WiFi, pero es innegable que aún existen numerosos obstáculos que hay
que superar, esperemos que pueda superarlos a la velocidad de la luz.

Wysips

Wysips

 

Wysips es una pantalla que al acoplarse a los dispositivos móviles les permite cargarse con luz natural y artificial

Conexión ecológica

La utilización de focos LED para la implantación de la tecnología LiFi convierte a este sistema de comunicaciones
inalámbricos rápidos en una tecnología sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Y es que su bajo consumo de energía, su mayor tiempo de vida, su resistencia a las vibraciones y la reducción de la emisión de calor, así como el hecho de que este tipo
de bombillas no contiene mercurio hacen que como resultado la tecnología LiFi sea un sistema de comunicación mucho más limpio que el WiFi.

Foco

Lifi 2

La tecnología LiFi posee numerosas virtudes sobre la WiFi, ya que es más barata y sostenible